Madrid, 22/11/2004. Pilar Pintado
El monumento que recordará
a las víctimas del 11-M en Atocha ya tiene cara, nombre
y apellidos. Lo ha diseñado un equipo de jóvenes
arquitectos madrileños -englobados en el estudio FAM-
que se han alzado con el concurso internacional resuelto este
lunes. Su particular homenaje a las víctimas del 11-M
será un gigantesco cilindro irregular hecho de cristal,
metacrilato y silicona, grabado con los mensajes de condolencia
que dejaron los madrileños en Atocha los días
posteriores a la tragedia. Dependiendo de la luz del sol brillará
y se proyectará un mensaje diferente, aunque aún
habrá que esperar al menos un año para que sea
una realidad.
El
jurado ha estado compuesto por representantes del Ministerio
de Fomento, del Ayuntamiento de Madrid, de Renfe, de la Asociación
de Víctimas del 11-M, arquitectos y artistas. Todos
ellos han seleccionado por unanimidad un monumento "moderno,
del siglo XXI", para recordar en Atocha a todas las personas
que perdieron la vida el fatídico 11 de marzo. El fallo
se ha conocido este lunes de boca de la titular de Fomento,
Magdalena Álvarez, y del alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón,
que han destacado la "gran calidad" de los 289 proyectos
internacionales presentados. Finalmente ha sido un estudio
de arquitectos jóvenes, y para más casualidad
madrileños, los encargados de levantar este monumento
en la confluencia del paseo Infanta Isabel, la avenida Ciudad
de Barcelona y la calle Alfonso XII. El nombre de este
estudio de arquitectos no puede ser más sugerente:
FAM -Fascinante Aroma a Manzana-, compuesto por Esaú
Acosta, Raquel Buj, Mauro Gil, Miguel Ginés y Pedro
Colón de Carvajal.
Su diseño también es, cuando menos, sugerente:
un gran cilindro irregular y hueco hecho de cristal, metacrilato
y siliconas que rozará los diez metros de altura. Ayuntamiento
y Ministerio de Fomento piensan incluir algunas modificaciones
en el proyecto original. El estudio de arquitectos FAM ha
propuesto que este cilindro hueco transparente se abriera
y naciera del mismo andén de la línea 1 de Metro,
aunque el alcalde lo ha descartado para que las obras no afecten
al suburbano y a la red de Cercanías. Además,
este cilindro iba a estar tallado inicialmente con los nombres
de las 192 personas que perdieron la vida, pero la Asociación
de Víctimas ha pedido que no se graben sus nombres
y, en su lugar, se tallen los mensajes de solidaridad que
dejaron los madrileños en la estación de Atocha
los días posteriores al atentado.
"De
esta forma se van a poder identificar todas las personas que
han sido víctimas de algún atentado terrorista",
ha dicho la ministra. FAM ha concebido "una lámpara
de cristal de forma libre, como un cilindro irregular",
según lo ha definido uno de los integrantes del jurado.
"La luz dedica un momento del día" a cada
uno de los mensajes tallados en el monumento, pues dependiendo
de cada rallo de sol, se destacará un mensaje distinto.
Serán tres capas distintas de materiales, y en la interior
se grabarán esos mensajes de tal forma que la luz reflejada
sobre los cantos de este cilindro irregular haga aparecer
diferentes mensajes. "Cada mensaje tendrá un momento
del día", dice el diseño ganador. "Es
un proyecto técnicamente muy complejo", reconocía
Gallardón, que explicaba que "hemos primado la
calidad" frente a la simplicidad de su instalación.
Así,
aunque el objetivo era que en principio el monumento se inaugurara
el próximo 11 de marzo coincidiendo con el primer aniversario
de la tragedia, los miembros del jurado han descartado prácticamente
que puedan llegar a tiempo. Los arquitectos expertos presentes
en el jurado hablaban de un año o incluso un año
y medio para que este proyecto, dotado con 48.000 euros de
premio, sea una realidad. El segundo premio ha ido a parar
a Local Cuatro Arquitectos de Paisaje, que presentaban un
monumento en forma de "árbol de la vida",
mientras que el tercer lugar ha ido a parar a Fernando Clavería
González, con un diseño que presentaba siluetas
de cuerpos con diferentes escorzos por el suelo. El jurado
ha distinguido a dos accésit: uno que presentaba "contenedores
de acontecimientos" en forma de cubos rellenos, por ejemplo,
de los paraguas que se vieron en la multitudinaria manifestación
del 12 de marzo, y otro proyecto que planteaba una retícula
de 120 metros por 120 metros con velas rojas incrustadas sobre
el pavimento.